Mi camino

«Cuando vas mal, si no cambias tu dirección es probable que acabes exactamente en el lugar hacia el que te diriges»

— Antiguo proverbio chino

Hace diez años me encontraba al borde de tener que jubilar mi cuerpo. La posibilidad —efectiva en aquel momento— de tener que dejar de hacer deporte a los 50 años era evidente y real. Era incapaz de andar sin cojear y sin fuertes dolores (menisco, lumbares); correr era una utopía. Los dolores  eran casi inhabilitantes. Me decidí a recibir clases de Técnica Alexander, una disciplina que hasta entonces no conocía, con un profesor en Los Angeles, donde residía. Todavía recuerdo mi primera sesión en la casa de este profesor, con las ventanas abiertas al sol y la brisa de California, y el bienestar y la esperanza con la que salí. En poco tiempo recuperé vitalidad, movilidad y la capacidad para volver a correr y andar sin dolor. ¿Lo más importante? Empecé a conocer mi cuerpo y a dejar de hacerme daño con posturas y usos perjudiciales. Asumí el control de mi cuerpo y a usarlo de manera eficiente y con todo su potencial.

Hoy en día hago deporte a diario y corro, sin dolor, medias maratones (Behobia-San Sebastián; Azkoitia-Azpeitia).

"No es lo que haces, sino cómo lo haces"

Tras varios años de formación y entrenamiento en Los Angeles (EEUU) y Galways (Irlanda), desde 2019 ofrezco servicios de formación postural avanzada y reeducación músculo-articular aplicados al ámbito deportivo (prevención y recuperación de lesiones, optimización del rendimiento) y empresarial (reducción del absentismo laboral), además de a personas con problemas de dolor, coordinación y movilidad, como las personas mayores,  y con personas afectadas por enfermedades neurológicas como la distonía.

"Si dejas de hacer lo incorrecto, lo correcto aflora por sí mismo"

—F.M. Alexander.

Testimonios

Tengo distonía desde hace 30 años. He probado múltiples me dicamentos y mis capacidades iban a peor. Hace siete meses me quitaron el carné de conducir. Había leído sobre la Técnica Alexander y quería probar, pero no había nadie cerca. Hace cuatro meses encontré a Enrique y empecé a trabajar con él. Desde entonces se ha detenido el proceso, he recuperado numerosas actividades y capacidades que hacía años no podía hacer. Me ha desaparecido el dolor en el brazo y el cuello. Ahora puedo levantar la cabeza. Los médicos se han quedado extrañados. Hace dos semanas me devolvieron el carné. No sé hasta donde llegaré, pero las victorias son constantes.

Ander, Educador

Durante muchos años he tenido un dolor insoportable de ciática. Había probado todas las terapias posibles. Solo alguien que ha sufrido la ciática sabe lo que es eso. Pues bien, después de acudir Enrique llevo un año sin dolor, y hago cosas con una alegría y facilidad que hacía años que no era capaz de hacer sin tremendo dolor. Incluso estoy pensando en volver a correr.

Tere, Empresaria

Aprender la Técnica Alexander contigo no sólo me ha aliviado el dolor de ciática, sino que a través de las conversaciones hemos podido ir profundizando en más cosas (unión mente-cuerpo-energía).

Maialen,, Profesional Financiera

Mi velocidad subió tras empezar a usar la Técnica Alexander. Me dio un subidón a nivel psicológico. Sin ningún genero de dudas, puedo decir que nunca habría logrado los éxitos que he conseguido en el remo sin la Técnica Alexander y sus excelentes profesionales con los que he trabajado.

Valerie T. Williams, Medalla de oro de remo máster

La Técnica Alexander ha mejorado mi postura. Ahora voy más erguido y soy capaz de ver las alturas de edificios que no me había dado cuenta en 20 años. También me ha ayudado mucho con el dolor de espalda y la tirantez en la espalda y el cuello. Durante los seis meses que llevo aprendiendo la Técnica, prácticamente no he tenido lesiones jugando al fútbol, y mis amigos dicen que parezco más joven. La diferencia ha sido radical.

Chris, Entrenador de fútbol

Llevaba toda la vida con dolores de espalda y problemas de tensión en el cuello. Tras trabajar con Enrique he logrado relajarme y calmar el dolor. Me siento ligera, como flotando.

Arantxa, Periodista

Debido a mi forma de trabajar me estaba causando mucho dolor y tensión en diversas partes del cuerpo. Ahora, gracias a mi trabajo con Enrique he empezado a cambiar esas posiciones perjudiciales que me estaban creando dolor y tensión en el cuerpo. La Técnica Alexander me parece super práctica. Me ha ayudado un montón a sentirme mejor y a tener una vida personal y laboral más tranquila y menos dolorida.

Joseba, Cocinero

Antes apenas podía mover el cuello y me sentía ansioso, estresado. Tras acudir a Enrique, el otro día fui a la playa y nadé como hacía años que no lo hacía. Ahora puedo girar la cabeza mucho mejor que antes y sin dolor. A mi edad (70 y pico), lo que busco es mantener la tranquilidad y estar ágil y flexible para vivir lo más sano posible. Con el tratamiento me siento más flexible, ligero, y con mucha más confianza en mí mismo.

Julián, Pensionista

Me dolía mucho la parte derecha del cuello, y luego me empezó a doler la izquierda. Creo que era por la tensión de mi vida como estudiante (exámenes, mochila pesada…) . Con una sesión ya noté una mejoría clara, y he pasado una semana de mucho estrés con exámenes y ¡sin sentir ninguna molestia en el cuello!

Raquel, Estudiante Universitaria

Vine donde Enrique porque el médico me recomendó infiltrarme en el hombro debido a los dolores que tenía por mi trabajo. Tras unas pocas sesiones, el dolor ha desaparecido, me siento normal y puedo trabajar sin dolor. Ya no me voy a infiltrar.

Concha, Operaria

Cuando fui al centro de Enrique, iba con mucho dolor en la parte baja de la espalda, notaba tensión muy fuerte en los brazos, y, tengo que reconocerlo, una actitud negativa. Al salir, iba sonriendo y me sentía ligero. Nada que ver con cómo entré.

Bahir, Operario